El contrato
  Energético


El contrato del futuro

« …Consistirá en un conjunto de prestaciones incluyendo la realización de inversiones inmateriales, de obras o de suministros necesarios para optimizar la calidad y la reducción de los costes energéticos. Esta actuación podrá comprender además de la construcción, instalación o transformación de obras, equipos y sistemas, su mantenimiento, actualización o renovación, su explotación o su gestión derivados de la incorporación de tecnologías eficientes. El servicio energético así definido deberá prestarse basándose en un contrato que deberá llevar asociado un ahorro de energía verificable, medible o estimable »

 


El contrato del futuro, el contrato energético.


  • Diversidad de prestaciones: estos contratos incluyen diversas prestaciones, que van desde la gestión, operación y mantenimiento de equipos e instalaciones energéticas hasta la Implantación de medidas de mejora y explotación de los equipos e instalaciones, etc.

  • El pago, se realiza, en todo o en parte, con base en los ahorros energéticos generados.

  • El servicio energético deberá prestarse basándose en un contrato que deberá llevar asociado un ahorro de energía verificable, medible o estimable, por lo cual es condición «sine qua non», medir el consumo (antes, durante y después del nacimiento de la obligación contractual). Esta regulación se completó y amplió, por el  Real Decreto 56/2016, de 12 de febrero (LA LEY 1492/2016) , por el que se transpone la  Directiva 2012/27/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2012 (LA LEY 19001/2012) , relativa a la eficiencia energética, en lo referente a auditorías energéticas, acreditación de proveedode servicios y auditores energéticos y promoción de la eficiencia del suministro de energía. El articulo 1 define el «Contrato de rendimiento energético»: «Todo acuerdo contractual entre el beneficiario y el proveedor de una medida de mejora de la eficiencia energética, verificada y supervisada durante la vigencia del contrato, en el que las inversiones (obras, suministros o servicios) en dicha medida se abonan como resultado de un nivel de mejora de la eficiencia energética acordado contractualmente o de otro criterio de rendimiento energético acordado, como, por ejemplo, el ahorro financiero o la garantía de ahorros contractuales»


Por lo tanto, el objeto de todo «Contrato de rendimiento energético» es la obtención de un ahorro energético, verificable medible o estimable, consecuentemente,  no se pueden considerar como Contrato de rendimiento energético aquellos contratos que: 


  • Sólo consiguen un ahorro económico por la gestión de compra de combustible/electricidad.

  • Los contratos de «venta de energía transformada» sin consecución de ahorro.

  • Los contratos que no garantizan el ahorro energético.


Puesta en marcha


Para la puesta en marcha de un Contrato de Rendimiento Energético desde el sector público, es necesario tener en cuenta varios aspectos: En primer lugar, la administración debe conocer en profundidad cuál es su situación de partida, características, consumos energéticos, etc, ya que va a impulsar una contratación vinculada a la obtención de un ahorro energético. En segundo lugar, el establecimiento por medio de los pliegos, de los elementos esenciales que permitan obtener y verificar los ahorros energéticos, gestión de los servicios o instalaciones, y sobre todo determinar quién asume el riesgo del contrato, y en su caso del endeudamiento ligado a las inversiones.


Fases


A modo de ejemplo podemos diferenciar las siguientes fases en la realización de una licitación para el desarrollo de un Contrato de rendimiento energético:


Odoo CMS- Imagen simple flotante

Fase

Descripción

Responsable

Preparatoria

Realización de una Auditoria Energética.

Administración

Licitación

Licitación del Contrato de Rendimiento Energético

Administración

Ejecución

Implementación de Medidas y Puesta en Servicio.

Adjudicatario

Gestión, Operación y Mantenimiento

Adjudicatario

Medición y Verificación Periódicas

Administració n






En resumen, debemos comenzar «midiendo» y terminamos «midiendo». Si no hemos medido al principio difícilmente podremos comparar al final si hemos alcanzado los objetivos.   Jose Luis Callejas Diez  Técnico Jurídico de la Agencia Provincial de la Energía de Granada.  






 Algunos órganos de contratación, a la vista de la normativa sectorial, vienen exigiendo a las empresas licitadores que acrediten: «… estar dado de alta en el registro del I.D.A.E, como empresa de servicios energéticos…». Este registro nace las obligaciones previstas en los artículos 9 (LA LEY 1492/2016)  y 10 del Real Decreto 56/2016 (LA LEY 1492/2016) , donde para establecerse como proveedores de servicios energéticos debe presentarse una declaración responsable de cumplimiento de los requisitos previstos en el citado Real Decreto. Las declaraciones responsables se incluirán en un Listado de Proveedores de Servicios Energéticos, gestionado por el I.D.A.E. Se trata de una condición especial de ejecución y por lo tanto no es de solvencia, es un mínimo legal sin el cual no cabe prestar el objeto del contrato. Su fundamento legal se encuentra en el artículo 65 LCSP (LA LEY 17734/2017) , conforme al cual: «Los empresarios deberán contar, asimismo, con la habilitación empresarial o profesional que, en su caso, sea exigible para la realización de la actividad o prestación que constituya el objeto del contrato».

Tal y como establece la Junta de Contratación de las Islas Baleares:  «…Se trata del requisito exigido legalmente para habilitar al empresario para prestar servicios como los del objeto del contrato, es la declaración responsable ante el órgano competente en materia de eficiencia energética (no ante el órgano de contratación), y que la forma más sencilla de acreditar la existencia de la declaración responsable será la certificación de la inscripción de la empresa declarante en el Registro o Listado correspondiente. Aunque podría darse el caso que en el momento de presentación de la documentación alguna empresa licitadora no hubiera obtenido la inscripción en el Listado o Registro. En tales casos se estaría excluyendo a empresas que sin embargo habrían cumplido con el requisito de aptitud legal exigible, por lo que debería admitirse como medio de acreditación tanto la certificación del Registro correspondiente del IDAE como la presentación ante el órgano competente de la declaración responsable a la que se refiere el  artículo 9.1 (LA LEY 1492/2016)  y 2 del  Real Decreto 56/2016 (LA LEY 1492/2016) …».

Por lo tanto, no procede la exigencia de previa inscripción en el registro del I.D.A.E basta con la simple presentación de declaración responsable ante el órgano competente.